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IBM: un mundo inteligente
Hablar de computación es hablar de IBM. Desde 1911, la historia de esta empresa ha estado jalonada por hitos que han sido piedra angular en el desarrollo de las tecnologías de información.
De las máquinas tabuladotas al Mark I en 1944; de las cintas a los discos intercambiables en 1962; de estos al floppy disk en 1971; del primer “portátil” IBM (50 libras) en 1975 al PC en 1982 y de este al Thinkpad, diez años después. En 1988 participó en la creación de la National Science Foundation Network, NSFN, red cuyo aporte fue fundamental para la posterior explosión de Internet.
IBM es la compañía con mayor número de patentes registradas y el fabricante de los supercomputadores más potentes, compitiendo con Control Data y Cry Research en este campo. Deep Blue, uno de ellos, se hizo famoso por ganarle un torneo de ajedrez al Gran Maestro ruso Garry Kasparov, en 1997.
También alberga varios premios Nóbel en su nómina. En su época de esplendor llegó a dominar más del 70 % del mercado; en la industria, se hablaba de Big Blue y de los 7 enanitos, para referirse a IBM y sus competidores.
Un aspecto menos conocido es su aporte a la protección del medio ambiente y su colaboración con otras entidades en este campo. Desde 1973 ha invertido más de mil millones de dólares en programas ambientales en las localidades donde tiene instalaciones. En 1990 se unió a otras catorce empresas de los Estados Unidos en un programa de protección ambiental.
La nueva estrategia de IBM está señalada por la campaña “Construyamos un mundo más inteligente”; existen en el mundo cerca de mil millones de transistores por cada ser humano, casi dos mil millones de conexiones a Internet, más de tres mil millones de celulares; casi cualquier dispositivo, bien sea un auto, un electrodoméstico, una maquina industrial o un equipo médico, lleva integrado algún sensor o un sistema de comunicación. Y esto va en aumento.
Entonces, ¿por qué no hacer un mundo más inteligente? ¿Por qué no aprovechar la tecnología para administrar mejor los recursos? ¿O para proteger el medio ambiente? Son innumerables los campos de aplicación de esta “inteligencia”; el dotar de inteligencia a los sistemas, ya se trate de la administración del trafico y el trasporte en una ciudad, o de la generación y distribución de energía, de una cadena de suministros o de la integración servicios, siempre hay un campo para que le tecnología contribuya a su optimización y a un ahorro de recursos.
Para Francisco Thiermann, gerente de IBM para Colombia, hay ciertos aspectos que sirven como habilitadores en el desarrollo de la tecnología, como la constante mejora en la relación calidad-precio, lo que contribuye a su masificación. El auge de Internet resume el avance de las telecomunicaciones y se suma a la tecnología inalámbrica y la movilidad como moldeadores de una nueva forma de civilización.
Hoy vemos que los mayores avances están dirigidos a los juegos y que los jóvenes se conectan de una manera más intensa; igualmente, el auge de las redes sociales está cambiando la forma de interrelacionarnos.
En el campo de los negocios, la facilidad de uso de la tecnología y su bajo costo permite crear servicios que llegan a mayor número de usuarios; otro modelador del la conducta es el incremento de sistemas de auto servicio.
La oficina virtual y la posibilidad de integrar a través de la tecnología el trabajo, el hogar o la vida social, está cambiando el concepto de horario y de compartimentos separados; el hombre tiene que aprender a administrar esta integración y mantener el control y la prioridad de cada uno de sus elementos.
No cabe duda que la tecnología sea uno de los principales moldeadores de la sociedad y que, querámoslo o no, estará presente en la mayoría de los escenarios en los que se desarrollará el futuro. Y, seguramente, IBM estará presente. |